Yaguareté

Nuestra meta es establecer una población autosustentable de yaguaretés que pueda cumplir al máximo su rol ecológico, turístico y cultural dentro del paisaje de la Reserva Natural Iberá.

Situación actual del proyecto (actualizado en Junio de 2017): Durante 2011 se realizaron evaluaciones que mostraron que existe suficiente hábitat continuo (600,000 ha) donde unos 100 yaguaretés podrían vivir sin entrar en contacto con áreas ganaderas o poblados además que existe un alto nivel de apoyo (más del 90%) por parte de los correntinos hacia el retorno de la especie a la región. Actualmente se ha iniciado un proyecto de cría experimental de yaguaretés que cuenta con la aprobación de las autoridades provinciales y nacionales. Este proyecto implica el establecimiento del Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY) en la Ea. San Alonso, dentro de la Reserva Natural Iberá. El objetivo del CECY es aprender y desarrollar técnicas de cría de yaguaretés que permitan generar animales que puedan ser aptos para vivir en vida libre.

En mayo de 2015 llegó al CECY Tobuna, la primera hembra de yaguareté, donada por el zoo de Batán. Esta hembra se encuentra en buen estado de salud y está empezando a aprender a cazar por sí sola. A principios de 2016 llegó al CECY Nahuel, un macho donado por los zoos de Bubalcó y Buenos Aires. Ambos animales han estado juntos y se han apareado varias veces. En los próximos meses sabremos si la hembra da a luz a los primeros cachorros. Hasta el momento la respuesta de la sociedad correntina ante la llegada de estos animales ha sido altamente positiva.

En enero de 2017 llegó un segundo macho de Yaguareté, Chiqui, proveniente de Paraguay, y cedido por el refugio faunístico Antinguy, perteneciente a Yacyretá. Chiqui fue trasladado al CECY en Marzo, tras haber finalizado exitosamente su fase de cuarentena. En Mayo arribó una segunda hembra al Centro de Reasilvestramiento Aguará para pasar su fase de cuarentena. Tania, de seis años de edad es hija de Tobuna, y como ella proviene del zoo de Batán. Con la llegada de esta hembra, se pretende reforzar el plantel de cría ante la eventualidad de que su madre, que ya cuenta con 16 años de edad, ya no sea apta para la reproducción. De todos modos, es el compromiso de CLT que Tobuna permanezca a cargo del Proyecto de Cría, si bien se separará de los demás reproductores cuando su hija arribe al CECY. También se están finalizando las gestiones para traer una tercera hembra proveniente de Brasil.

El yaguareté: Un tesoro natural y cultural que se perdió de Corrientes

El yaguareté es el mayor felino de América, y se encuentra en grave peligro de extinción en la Argentina. En Corrientes se extinguió a mediados del siglo pasado por culpa de la cacería y la destrucción de su hábitat. Sin embargo, su poderosa presencia todavía se siente en el nombre de localidades, canciones folclóricas y leyendas. El yaguareté no sólo es una especie esencial para mantener la salud y la integridad de los ecosistemas silvestres, sino que también tiene el potencial de convertirse en un atractivo de primer orden para los turistas que visitan Corrientes en busca de su fauna silvestre y paisajes naturales.

El Iberá representa una oportunidad única para recobrar la presencia de este gran felino

Con una extensión de 1,3 millones de hectáreas, la Reserva Natural Iberá representa una oportunidad única para tratar recuperar a este grandioso animal. Después de dos décadas de trabajo en conservación, esta reserva alberga grandes poblaciones de carpinchos, yacarés y ciervos que van a necesitar del rol regulador de un gran predador para mantener su salud a largo plazo. Un estudio de un investigador del CONICET muestra que dentro del Iberá existiría una superficie cercana a las 650,000 hectáreas donde los yaguaretés podrían vivir con abundante comida y mínimo contacto con los humanos y su ganado. Hay pocos lugares en toda América que reúnan tanto territorio apto para esta especie y donde ésta pueda ser.

Existe un amplio apoyo de los correntinos al retorno del yaguareté

Un estudio reciente realizado por una investigadora correntina muestra como el 95% de los correntinos, independientemente de su origen geográfico, apoyan el retorno de la especie al Iberá. Esto fue respaldado recientemente por un estudio más detallado realizado en las áreas vecinas a la reserva Iberá. Más allá de este estudio, en conversaciones con multitud de personas sobre este tema, hemos detectado un sorprendente nivel de entusiasmo hacia esta idea por parte de habitantes locales, estancieros, autoridades locales, empresarios turísticos y legisladores. Parece claro que los correntinos consideran al yaguareté no sólo como una parte importante de su patrimonio natural y cultural, sino también como una fuente potencial de riqueza y empleo a través del turismo.

 

Existen recursos humanos y técnicos en la región para llevar a cabo esta iniciativa

El gobierno correntino y diferentes ONGs llevan más de diez años trabajando por la conservación del Iberá. En lo que se refiere a la reintroducción de fauna localmente extinta, CLT lleva años trabajando para devolver la presencia del oso hormiguero y el venado de las pampas al interior del Iberá. Esto implica un compromiso financiero y organizativo de larga duración que se da en pocos lugares de la Argentina. Además, esta experiencia y compromiso han permitido que la zona cuente con un grupo de profesionales con experiencia práctica en este tipo de proyectos. Como resultado de estos esfuerzos, ya existen nuevas poblaciones de venado, oso hormiguero y pecarí en el Iberá. Además, en lo que se refiere al yaguareté se cuenta con la asesoría y el apoyo de algunos de los mejores expertos procedentes de Argentina y de otros países.

 

Desde la cría experimental hacia la reintroducción

Argentina no cuenta con suficientes yaguaretés silvestres como para que puedan ser translocados y liberados en el Iberá. Por esto, debemos desarrollar técnicas que permitan reproducir yaguaretés procedentes del cautiverio en el corazón de la Reserva Natural Iberá para que sus crías aprendan a cazar por sí mismas sin entrar en contacto con humanos y así puedan un día vivir libres en la naturaleza. Para este fin se construyó el Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY) el cual ha sido evaluado y autorizado por las autoridades de Corrientes y Argentina. El CECY cuenta con espacio para dos pares de reproductores procedentes del cautiverio. Todos los animales que entran en el centro pasan estudios sanitarios y genéticos exhaustivos para evaluar su potencial como reproductores.

¿Por qué tiene sentido devolver al yaguareté a Corrientes?

El yaguareté, jaguar o tigre (Panthera onca) es el mayor felino de América. Históricamente se distribuía por todo el centro y norte argentino, habitando selvas, montes, pastizales y bañados hasta el río Negro en la Patagonia.

Desgraciadamente, durante los últimos siglos este hermoso animal ha visto cómo su distribución se redujo a unos pocos lugares del país. En Corrientes todavía se veían yaguaretés a mediados del siglo pasado y en la región del Iberá aún quedan personas que recuerdan cuando compartían el territorio con el gran gato manchado. Hoy en la Argentina sólo quedan tres poblaciones separadas de yaguareté en las selvas montanas del Noroeste, en algún sector del Gran Chaco y en la selva misionera. Todas estas poblaciones se enfrentan al grave peligro de desaparecer en las próximas décadas, lo que implicaría la total extinción de uno de los animales más bellos y emblemáticos de la Argentina.

Frente a esta situación, la Reserva Natural Iberá en Corrientes se destaca por reunir las que quizás sean las mejores condiciones en toda América Latina para restaurar una población desaparecida de esta especie. Esto se debe a la existencia de un área protegida de 1.300.000 ha de superficie que alberga extensas áreas despobladas de personas y ganado, y que además cuenta con abundantes animales silvestres que pueden sustentar una población a largo plazo de yaguaretés.

Frente a esta oportunidad, queremos señalar cinco grandes razones que justifican el retorno de la especie a Corrientes y, más concretamente, a la Reserva Natural Iberá:

Tiene sentido moral: La desaparición de una especie es una tremenda pérdida para cualquier sociedad, más aún cuando ésta es una de sus especies más llamativas y emblemáticas. No existe una sola de las grandes religiones o de los grandes sistemas éticos mundiales que justifique la extinción de una especie por culpa de las actividades humanas.

Tiene sentido cultural: El yaguareté forma parte esencial de la cultura del norte argentino. Su propio nombre tiene origen guaraní y el animal aparece como protagonista de innumerables leyendas, cuentos y canciones. En la provincia de Corrientes hay varias localidades que todavía usan el nombre yaguareté, como es el caso de Concepción de Yaguareté Corá en la región de Iberá. La desaparición de esta especie del acervo cultural correntino implica una pérdida enorme que empobrecería nuestro idioma y nuestra apreciación de los paisajes silvestres y las costumbres de campo. Sin él desaparece buena parte de la magia de lo salvaje; junto con la humildad, el respeto y la reverencia con los que las personas se han aproximado tradicionalmente a la Naturaleza.

Tiene sentido ecológico: El yaguareté es el mayor depredador natural de los ecosistemas correntinos, y su presencia es necesaria para mantener la salud de éstos. Esto se explica porque al alimentarse de animales como los carpinchos, ciervos o yacarés, y al eliminar habitualmente los animales más débiles y enfermos, evita que sus poblaciones crezcan en exceso y acaben sucumbiendo a hambrunas o enfermedades catastróficas. Además de esto, los yaguaretés controlan las poblaciones de otros predadores de menor tamaño como los zorros o los gatos de monte, lo que se ha visto que favorece la conservación de poblaciones de aves o pequeños animales silvestres y domésticos que son depredados por estos últimos. Numerosos estudios internacionales han mostrado la importancia de los "predadores tope", como es el caso del yaguareté, para mantener la máxima riqueza y diversidad de los ecosistemas naturales. (1)

Tiene sentido económico: Al ser uno de los animales más hermosos del continente y provocar reacciones de maravilla y misterio ante la gente, el yaguareté se convierte en un atractivo turístico de primer rango, comparable con la experiencia de ver las cataratas de Iguazú o con el glaciar Perito Moreno. En el Pantanal brasileño decenas de miles de turistas visitan la zona anualmente con la esperanza de ver a este gran felino. Igualmente, en África y Asia los turistas invierten grandes sumas para poder ver animales similares como el león, leopardo o el tigre.

En Estados Unidos se reintrodujeron los lobos—otro gran carnívoro silvestre carismático—dentro del Parque Nacional de Yellowstone durante los años 90. Al principio se pensó que los visitantes apenas iban a ver los lobos, pero luego se comprobó que más de 100,000 personas lograban verlos cada año. Se estima que el incremento de visitación de turistas asociado a estos avistamientos implica unos ingresos añadidos para la región de entre 32 y 85 millones de US$ anuales. (2)

Al mismo tiempo, no se puede negar que los yaguaretés son animales capaces de comer ocasionalmente ganado y que esto puede implicar un perjuicio económico para los productores locales. En este caso, lo importante es crear mecanismos de compensación económica que sean rápidos y efectivos, tal y como se ha hecho exitosamente en otros países desarrollados donde los predadores comparten espacio con el ganado.

Tiene sentido legal y de política pública: El yaguareté está declarado como Monumento Natural Nacional por la Ley 25,463 y está oficialmente catalogado como especie en peligro de extinción para la Argentina. La convención de biodiversidad, firmada por la Argentina, urge a los estados signatarios a adoptar "medidas destinadas a la recuperación y rehabilitación de las especies amenazadas y a la reintroducción de éstas en sus hábitats naturales en condiciones apropiadas". Dentro de este marco, el establecimiento de una población sustentable de yaguaretés en Iberá significaría un enorme aporte para la conservación de la especie en todo el país y para asegurar la continuidad genética de las tres poblaciones que todavía quedan en Argentina.

Colaboradores

El Proyecto de Reintroducción del Yaguareté recibió fondos de:

  • Leonardo Di Caprio Foundation
  • Bromley Charitable Trust
  • Ferrero
  • Artis Zoo
  • Chester Zoo

Los siguientes zoológicos han contribuido animales al proyecto:

  • Zoo de Batán (Provincia de Buenos Aires)
  • Zoo de Buenos Aires (Capital Federal)
  • Zoo de Bubalcó (Provincia de Río Negro)

Referencias:
1. Terborgh, J., Estes, J.A., Paquet, P., Ralls, K., Boyd-Heger, D., Miller, B.J. y R. Noss. 1999. The role of top carnivores in regulating terrestrial ecosystems. En M.E. Soulè y J. Terborgh, eds. Continental Conservation: Scientific Foundations of Regional Reserve Networks. Island Press.
2. Smith, D.W., y E. Bangs. 2009. Reintroduction of wolves to Yellowstone National Park: History, values and ecosystem restoration. Pags. 92-125 en M.W, Hayward y M.J. Somers, eds. Reintroduction of Top-Order predators. Blackwell.