Pecarí de Collar

Nuestra meta es restablecer, al menos, una población autosustentable de pecarí de collar en la Reserva Natural Iberá.

Situación actual del proyecto (actualizado en abril de 2016): En la actualidad ya se han liberado dos grupos de pecaríes en la Reserva Rincón del Socorro, cercana a la localidad de Carlos Pellegrini, donados por la Estación Experimental Horco Molle de Tucumán, y la Estación de Fauna Autóctona del gobierno de Salta. De los 15 animales liberados, dos han muerto y se ha confirmado el nacimiento de dos crías. Esperamos que los animales libres empiecen a reproducirse mejor este año y que la población se asiente en la zona. El proyecto cuenta con la asesoría regular de los coordinadores del grupo de especialistas de la UICN en pecaríes.

El pecarí de collar:
un mamífero adaptable extinto en el Iberá

El pecarí de collar o morito (Pecari tajacu) es un tayassuido (la familia a la que pertenecen los cerdos silvestres o "jabalíes" de América) de amplia distribución que se encuentra desde el sur de Estados Unidos hasta el centro de Argentina. Se trata de un mamífero ampliamente adaptable que habita desiertos, bosques secos y selvas húmedas desde el nivel del mar hasta los 2.400 m. Aunque también habita pastizales abiertos, parece necesitar una cierta cobertura arbórea o arbustiva que le sirva de refugio y de fuente de alimento. Su dieta es bastante amplia y está compuesta por frutos, hojas, tubérculos y, en menor medida, de otros animales.

El pecarí de collar ha mostrado una importante capacidad de adaptación a la presencia de humanos y a la transformación moderada de sus ecosistemas naturales. Por ejemplo, en Estados Unidos no resulta raro verlos en el interior de las ciudades y áreas periurbanas. Como los otros pecaríes, el de collar es un animal sociable que vive en grupos cuyo tamaño varía desde los 2 a los 30 ejemplares. Sus áreas de campeo varían entre 24 y 800 hectáreas.

El pecarí de collar, desaparecido de la provincia de Corrientes

El pecarí de collar está catalogado en la lista roja de UICN como una especie de "preocupación menor", mientras que en la Argentina se considera como una especie de riesgo bajo o "potencialmente vulnerable". La especie se considera como extinta en Corrientes, Entre Ríos, buena parte de Santa Fe, sur de Córdoba y el SE de Santiago del Estero, mientras que todavía es relativamente abundante en algunos sectores de Santa Fe, el centro norte de Misiones, Chaco, Formosa, Tucumán, norte de Santiago del Estero, este de Jujuy, Salta, SE de Catamarca, sur de La Rioja, este de San Juan, oeste y norte de Córdoba, San Luis y NE de Mendoza.

Dentro de la región del Iberá, se cita su presencia histórica en las isletas de selva de Puerto Valle (al noreste de la Reserva Natural Iberá) de donde desapareció, principalmente por la cacería y los desmontes, a mediados del siglo 20. El explorador francés D'Orbigny señaló que la especie era frecuente en los bosques de la provincia de Corrientes hacia 1820.

En resumen: el pecarí de collar es un mamífero altamente adaptable que vive en grupos de tamaño variable, que requieren territorios de decenas a unos pocos cientos de hectáreas en ecosistemas con cierta cobertura boscosa. En Argentina todavía se encuentran poblaciones abundantes y saludables de esta especie, aunque también ha desaparecido de varias regiones, incluyendo la provincia de Corrientes.

Reintroducción del pecarí en el Iberá:
oportunidades y desafíos

Teniendo en cuenta que se trata de una especie con ciertos hábitos forestales y no un habitante de pantanos o pastizales puros (como sería el caso del ciervo de los pantanos o el venado de las pampas, respectivamente) existen dos tipos de hábitats dentro de la Reserva que serían los más aptos para su desarrollo: las selvas de influencia paranaense del Norte y los espinales del Sur y el Este. El primer tipo de hábitat no cuenta con áreas públicas o privadas de suficiente extensión y vocación de conservación como para albergar una población autosustentable de la especie. Con respecto al Espinal, teniendo en cuenta que no hay extensiones significativas de este hábitat dentro del parque o área de dominio público de la RNI, la mejor opción sería la reserva privada Rincón del Socorro. Esta reserva de CLT cuenta con 30.000 hectáreas dedicadas a la conservación de la biodiversidad, el 40% de las cuales muestran un mosaico de espinal con bosques hidrófilos de influencia paranaense y el resto está compuesto por malezales altos, los cuales podrían servir como hábitat de calidad marginal, a la vez que darían continuidad espacial a todo el conjunto. Como ventaja adicional, la reserva Rincón del Socorro está situada junto a la seccional de guardaparques de Colonia Pellegrini y al mayor centro ecoturístico de la región. Esto facilitaría que los pecaríes reintroducidos sean vistos por los turistas y se conviertan en un atractivo más para la zona.

Pecaríes en la Reserva Rincón del Socorro

Uno de los principales desafíos a los que se enfrentaría el retorno de la especie al Iberá tiene que ver con la presencia de abundantes cerdos cimarrones más o menos hibridados con jabalíes (Sus scrofa) en la región del Espinal. Este problema parece ser especialmente importante en la zona que rodea a la estancia Cerro Verde y a otras situadas justo al sur de Carlos Pellegrini, incluyendo el área propuesta para la reintroducción de pecaríes (Estancia Rincón del Socorro). En este sentido, CLT lleva efectuando un programa de control de las poblaciones de este mamífero exótico en el que se han eliminado más de 2.000 ejemplares en los últimos cuatro años.

Diferentes estudios han evaluado la competencia entre pecaríes de collar y cerdos cimarrones en el sudoeste de Estados Unidos, fundamentalmente comparando áreas donde habitan solo los primeros con otras donde se encuentran ambas especies. La conclusión es que ambas especies pueden coexistir en el mismo territorio, aunque la presencia de cerdos cimarrones tiende a limitar la abundancia de los pecaríes. Por esto resulta recomendable combinar las acciones de reintroducción de pecaríes con otras destinadas a controlar la abundancia de los cerdos cimarrones.

Nota: Para consultar las fuentes científicas de los párrafos anteriores se puede revisar el documento anexo "Propuesta de Reintroducción Experimental de Pecaríes de Collar (Pecari tajacu) en la Reserva Natural Iberá" (ver documento)


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